Introducción
Los estudios han demostrado que la TOHB es la estrategia avanzada para tratar las complicaciones relacionadas con la diabetes, pero la oxigenoterapia hiperbárica no es un tratamiento rutinario para las complicaciones relacionadas con la diabetes.
Sólo desempeña un papel de apoyo clave en una complicación específica y extremadamente problemática: las úlceras del pie diabético (UPD).
En concreto, en nuestro tratamiento clínico de las complicaciones diabéticas, la oxigenoterapia hiperbárica se utiliza principalmente para las heridas crónicas refractarias que no se han curado con los cuidados estándar, especialmente en pacientes con indicios de isquemia de las extremidades e hipoxia tisular local.
¿Por qué contraería alguien esta enfermedad?
Neuropatía: Los nervios sensoriales resultan dañados, lo que hace que el paciente pierda el conocimiento ante el dolor, la presión y la temperatura, a menudo sin notar lesiones menores.
Lesiones vasculares: La hiperglucemia a largo plazo, causada por daños microvasculares y macrovasculares, provoca una grave escasez de riego sanguíneo en el pie. El aporte de oxígeno y nutrientes al lugar de la herida es extremadamente escaso, por lo que el tejido se encuentra en un estado hipóxico e hipóxico, y las células de la zona de la herida no pueden proliferar ni repararse.
Disfunción inmunitaria e infección: El escaso riego sanguíneo y el deterioro de la función de las células inmunitarias hacen que cualquier herida pequeña sea propensa a una infección secundaria grave, lo que agrava aún más la hipoxia y la necrosis de los tejidos locales. Y el propio entorno hiperglucémico debilita la función de las células inmunitarias, facilitando la aparición y propagación de infecciones.

Estos tres mecanismos interactúan para formar un círculo vicioso, por lo que la herida ha estado en un estado de hipoxia, inflamación crónica, no se puede cerrar.
Cómo trata la enfermedad el oxígeno hiperbárico
Principio terapéutico del oxígeno hiperbárico
El núcleo de la TOHB es el uso de entornos de alta presión para lograr la oxigenación por sobresaturación plasmática.
Inhalando oxígeno puro al 100% a dos o tres atmósferas de presión absoluta (ATA), la presión parcial de oxígeno en la sangre puede dispararse desde unos 100 mmHg en la sangre arterial normal hasta unos asombrosos 1000-2000 mmHg. Estas altas presiones hacen que grandes cantidades de oxígeno se disuelvan directamente en el plasma.
Debido a la elevada concentración de azúcar en sangre a largo plazo, la microcirculación de los pacientes diabéticos suele estar bloqueada, y los glóbulos rojos que transportan el oxígeno no pueden atravesar estos estrechos vasos sanguíneos para llegar a la herida profunda.
Sin embargo, el oxígeno disuelto en el plasma, que no depende de los glóbulos rojos, puede penetrar en la parte más profunda del tejido isquémico en forma de fluido, sorteando eficazmente los canales bloqueados por las lesiones microvasculares, de modo que la parte enferma recibe un aporte suficiente de oxígeno.

Cómo actúa el oxígeno hiperbárico en la enfermedad
Inducción de angiogénesis y reparación a largo plazo:
Periódico de alta presión, el medio ambiente de alto oxígeno puede estimular el crecimiento y la diferenciación de las células endoteliales, promover directamente la formación de nuevos vasos sanguíneos, es decir, en la zona isquémica para construir nuevos canales de oxígeno y nutrientes.
Apoyan directamente la función celular y la síntesis de colágeno:
Las actividades clave para la cicatrización de heridas, como la proliferación de fibroblastos, la hidroxilación y la deposición de nuevo colágeno, requieren oxígeno como coenzima o sustrato. El entorno altamente oxigenado que proporciona el oxígeno hiperbárico aporta las materias primas necesarias para que estas actividades celulares puedan empezar a funcionar.
Mejorar la función de los glóbulos blancos y la capacidad bactericida:
En las infecciones del pie diabético, las funciones fagocítica y bactericida de los leucocitos están mermadas, en parte debido a la hipoxia local. Un entorno hiperóxico puede potenciar enormemente la capacidad de estas células inmunitarias para llevar a cabo "estallidos respiratorios". El estallido respiratorio es un proceso clave por el que los leucocitos producen moléculas reactivas de oxígeno, como superóxido y peróxido de hidrógeno, para eliminar bacterias. Al mismo tiempo, la hiperoxia tiene un efecto tóxico directo sobre los anaerobios (una clase de bacterias frecuentes en las infecciones por DFU).
Reduce el edema y las reacciones inflamatorias:
El oxígeno hiperbárico provoca una vasoconstricción local moderada, que ayuda a reducir el edema inflamatorio alrededor de la herida. Al reducir el edema, el TOHB mejora indirectamente el estado de perfusión del tejido, creando un ciclo positivo.
Directrices clínicas
- Examen estricto de las indicaciones: Las directrices clínicas exigen úlceras crónicas refractarias de grado 3 o superior de Wagner que no hayan cicatrizado significativamente tras recibir los cuidados estándar durante al menos 30 días, incluyendo desbridamiento, descompresión y control de infecciones.
- Parámetros de tratamiento: Un régimen de tratamiento típico suele ser de 2,0 a 2,5 ATA, cada uno de 90 a 120 minutos de duración, y un ciclo completo de tratamiento puede durar de 20 a 40 veces.
Limitaciones y contraindicaciones del TOHB

Limitaciones:
- Coste y accesibilidad: El equipo de TOHB es caro, los costes de tratamiento son elevados y suele requerir un ciclo de tratamiento de una vez al día durante varias semanas, lo que consume mucho tiempo. Y el coste del tratamiento con oxigenoterapia hiperbárica no es bajo, básicamente entre $200 y $400 cada vez. Además, no todos los hospitales disponen de una cámara de oxígeno hiperbárico. Si se determina que el tratamiento HBOT es necesario durante mucho tiempo, se puede considerar la compra de un cámara hiperbárica de oxígeno para uso doméstico o alquilar una cámara hiperbárica de oxígeno.
- No sustituye a la terapia convencional: No sustituye a la revascularización (si el paciente presenta una oclusión grave de grandes vasos). Si existe una falta de flujo sanguíneo adecuado, el efecto del oxígeno por sí solo se verá muy reducido.
Contraindicaciones:
- Neumotórax no tratado: potencialmente mortal en un entorno de alta presión.
- Cirugía reciente del oído medio o de los senos paranasales: Riesgo de barotraumatismo del oído medio y de barotraumatismo sinusal.
- Con EPOC grave o enfisema: riesgo potencial de barotrauma y embolia aérea.
Resumen
En resumen, el posicionamiento de la oxigenoterapia hiperbárica en las complicaciones diabéticas es muy claro: es un medio auxiliar eficaz para el tratamiento de las úlceras refractarias del pie diabético. Corrige el entorno hipóxico local mediante principios físicos, favoreciendo así la cicatrización y ayudando en la lucha contra las infecciones.
Pero no puede sustituir al control básico de la glucemia ni al cuidado sistemático de las heridas. La colaboración multidisciplinar es la clave para maximizar la eficacia del TOHB.
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